Moho en el dormitorio: la rutina que lo corta
Si en tu casa hay moho, lo más probable es que esté en el dormitorio: detrás del armario, en la esquina que da al patio, en la parte baja del marco de la ventana. No es casualidad. El dormitorio es la única habitación donde metes una fuente constante de humedad durante ocho horas y luego cierras la puerta.
Por qué el moho elige justo esa habitación
Una persona dormida suelta agua sin parar: respiración y transpiración, del orden de medio litro por noche. Dos personas, casi el doble. Ese vapor no desaparece, se queda en el aire de una habitación cerrada, sin cocina ni extractor, que además suele ser la más fría de la casa porque nadie enciende el radiador para dormir.
Aire cargado de agua más superficies frías es exactamente la receta de la condensación. Y donde hay condensación repetida, hay moho: no necesita charcos, le basta con que la superficie esté húmeda unas horas al día de forma regular.
Manda la esquina fría, no el termómetro
El higrómetro del pasillo puede marcar un tranquilo 55 % mientras la esquina exterior detrás del cabecero está a 12 °C y empapada. Lo que decide si aparece moho no es la media de la habitación, sino la temperatura de la superficie más fría comparada con el punto de rocío del aire que la toca.
Por eso el moho sale siempre en los mismos sitios: puentes térmicos (el canto del forjado, el pilar de la esquina), muros que dan al norte o a un patio de luces, y cualquier pared tapada por un mueble grande, donde el aire no circula y la superficie está aún más fría. Es el mismo mecanismo que hace que se empañen los cristales por la mañana, solo que en la pared no lo ves hasta que ya es negro.
La rutina de mañana que funciona
Tres gestos, todos los días, sin excepciones en invierno:
- Nada más levantarte, ventana de par en par entre cinco y diez minutos. Es cuando el aire del dormitorio lleva más agua de todo el día. Si puedes, abre también una ventana enfrentada y haz corriente. Los detalles están en la ventilación de choque.
- No hagas la cama enseguida. Retira el edredón y deja que el colchón y las sábanas suelten su humedad al aire que estás renovando.
- Otra ventilación corta antes de acostarte, para empezar la noche con aire seco en vez de con el aire cargado del día.
Deja la puerta del dormitorio abierta durante el día si el resto de la casa está más caliente y seca. Y no tiendas la ropa en el dormitorio: es la forma más rápida de duplicar el problema.
Qué hacer con el armario y la pared exterior
Si el moho aparece detrás de un mueble, sepáralo unos centímetros de la pared para que circule aire por detrás. Evita armarios grandes pegados a muros exteriores; si no hay alternativa, deja las puertas entreabiertas de vez en cuando y no llenes el fondo hasta arriba.
Y no dejes el dormitorio helado. La idea de dormir a 12 °C con la ventana en oscilo es la peor combinación posible: paredes frías, humedad constante y ventilación mínima. Una temperatura de dormitorio en torno a los 17–19 °C, que es lo que se suele recomendar para dormir bien, deja las superficies lo bastante templadas como para que el vapor no condense.
Limpiar la mancha con lejía o antimoho quita el color, no la causa. Mientras el balance de agua no cambie, volverá. Baja la producción de humedad, sube la temperatura de las superficies frías y saca el agua con ventilaciones cortas: los tres a la vez, o ninguno funciona. Si el problema es general y no solo del dormitorio, revisa también cuánta humedad genera tu casa.
Deja que la app vigile por ti
Open/Shut compara el agua que lleva el aire de la calle con la del aire de tu casa y te dice a qué hora abrir la ventana seca de verdad el dormitorio. Gratis, privada y sin cuenta.